Ariché

Por Sarhay Algravez Espinoza

Bajo la espesa opacidad del cielo, entre los pinos, por entre las piedras, haciendo tronar las ramas secas, se escucha el paso veloz de Ariché. Lleva consigo la tierra curtida pegada a los talones y la punta de sus dedos. Arrastra su invisible sombra entre las capas de falda ahora ensangrentadas. La niña no llora. La niña no grita. Ella sólo corre, sólo corre. 

La noche la arrastró hasta la carretera, tan silenciosa que su respirar agitado se escucha a kilómetros, y los conductores nocturnos la creen fantasma. Apoya las manos sobre sus rodillas y encorva la espalda, el aire no es suficiente en el abismo.  Dos horas le tomará llegar a Norogachi, otra hora más encontrar a alguien. Tiene que regresar antes del amanecer.

Sigue la línea de la carretera, pero desde las hierbas como los coyotes, por eso cuando corre no se le ve, sólo se le escucha. Va susurrando alguna canción para aguantar el paso, para mantenerse en el camino. Para llegar.

Fue durante la noche más larga, cuando la música del cerro y del río cesó; no hubiera escuchado el canto de Ariché del otro lado de la puerta si no hubiese sido así. Me despertó el silencio, más no temí, si algo he aprendido de los hombres y mujeres de la Sierra Tarahumara, es a enfrentar el silencio como se enfrenta a la muerte. Hay un silencio aplastante entre quien está muriendo y el que nace, tan espeso, tan impactante, que el todo se detienen para escucharlo. 

Vengo desde la matriz de la tierra

en donde me espera mi madre.

Vengo desde el corazón del cerro

desde donde llora un niño.

Acelera el paso para subir por los pinos,

déjate guiar por mis pies desnudos 

que la sangre de mi cuerpo te marque el camino.

Allá en la cima nace un niño,

allá en la cima muere la madre. 

Si volviera otro día, a la misma hora, no podría seguir sobre los pasos dados aquella noche, no podría decir desde donde regresé. Pero el sonido de la corredora me infiltró por la celosa sierra, como si yo mismo fuese la tierra que levantaban sus pies; mientras mi andar inexperto tropezaba con mis ansias. Me dejé guiar por un sentimiento de urgencia. Conforme avanzamos nos fue alcanzando la mañana y el silencio agotador comenzaba a perderse bajo el augurio del gorrión.

Como si todo el tiempo hubiese seguido a un espectro, apenas vislumbraba entre el claro de la mañana los colores del dobladillo de una falda, la figura se fue desdibujando como recuerdo de hoguera. El camino terminó ante una puerta abierta, donde desde dentro me aclamaba el eco de un llanto ya disperso. Un calor de lucha envolvía la habitación y se podía respirar el aliento de la chicura. 

Me ha traído el viento, le dije a la madre. Lo ha traído Ariché, doctor. Ella es quien ayuda a las que mal paren. Mi towi no estaba bien acomodado y no podía salir, así que le pedí a Ariché que me ayudara, no piense mal, que no es una santa, ni un alma en pena, es la procreadora de todos nosotros, la tierra fértil.

Al atardecer, la mukira me mostró cómo enterrar la placenta, purificar la tierra y devolver el favor. Desde entonces cada que el silencio se torna insoportable espero junto a la carretera, para escuchar de nuevo el canto de Ariché. 

Sarhay Algravez Espinoza

Originaria de la ciudad de Chihuahua. Es licenciada en Teatro por la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Ha dirigido: El general (Permanente de teatro Facultad de Artes, UACH 2019) Insomnes (FAN 2020, Permanente de teatro Facultad de Artes, UACH, Red de teatros, Panorama Arte, Foro Cuatro) Cuando seamos artistas (Muestra Municipal de Teatro 2018, Permanente de Teatro, Facultad de Artes, 2016) Nosotros, (Teatro 7 Lurvik, segunda temporada 2017), todas de su autoría. Ópera La cenicienta (Temporada OSUACH 2017), Dios (Festival de Facultad de Artes, 2015), participó como directora de escena en las óperas Los cuentos de Hoffmann, La cenerentola (Taller de la ópera, Facultad de Artes, 2016). Participó en el Taller Emergencia Escénica (Javier Díaz Dalannais 2019) Técnica Alexander (Claudia Montero 2018), dirección de Marcelo Mangone (2017), De la mesa al escenario (Víctor Parra 2017), Taller de Clown (Javier López Ríos 2016), Teatro musical (Mario Cortés 2016). Como actriz participa en la obra Insomnes (CONTRAPESO TEATRO 2019) El Face que todos usamos (Colectivo La grilla, 2017), en la obra Apoplejía de los héroes, (2016) bajo la dirección de Raúl Valles. Ha trabajado como asistente de arte en la ópera prima La paloma y el lobo (CUEC, Carlos Lenin, 2018) y en la realización de cortometrajes en la Ciudad de México y la ciudad de Chihuahua.   En radio participó en la radio leyenda La leyenda de la planchada (Radio Arte 2018/PACMYC), como locutora en Enlace con el arte (Facultad de Artes/RU 2016-19), así como en la estación Radio Efímera (FONCA 2013). Participó como tallerista (Actuación para el canto) en el Primer Encuentro Nacional de canto, Parral 2018.

Actualmente funge como Editora de la revista digital CONTRAPESO Teatro y como fundadora productora/directora del Colectivo CONTRAPESO Teatro.

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